ODIO CUANDO SE ROMPEN LOS HOMBRES DE VIDRIO
Estoy en un cyber sobriamente anónimo, minúsculo, con las paredes pintadas de azul. No hay ni un cuadro, un poster, nada. Solo pared azul por todos lados. Cuatro tubo lux que forman un cuadrado iluminan clínicamente desde un techo de madera altísimo a los parroquianos, todos adolescentes (salvo quien escribe, por lo menos físicamente) entregados totalmente a su monitor. Un grupo de gente sola, separada, que parece desconocer la magnitud de su soledad. O quizá uno esté viejo ya. La gripe me asedia desde hace tres días y probablemente mañana me rinda por completo al virus invasor, ya que a cada minuto me siento peor. Por lo menos en el hotel hay televisión por cable (bueno, todos los hoteles a los que he ido los últimos dos años por cuestiones laborales tienen cable) lo que significa un rato largo de zapping, buscando alguna película para, si se da el caso de que encuentre algo interesante, decidir que no quiero verla ya empezada; y si está comenzando, apagar la tele porque ya es tarde y mañana me levanto temprano, etc. Sí, ya sé. Nada me viene bien. Anoche, no recuerdo en qué canal estaban dando una película con Christopher Lambert, que me cae bien, supongo que por su condición de marido (ex?) de Diane Lane, un viejo amor desde que la vi en "Rumble Fish" hace muchos, muchos años. Hablando de "Rumble..." qué buena que es la escena en que Matt Dillon y sus amigos se van alejando y de fondo suena "Gloria", versión Them. Ya vuelvo a la otra película y a Lambert, ya. No la vi toda, por supuesto ( era tarde y además tenía una excusa inapelable, mi fuerte estado gripal) ni sé como se llama el engendro, pero lo que vi me atrapó por algunos minutos. Un Marrakesh permanentemente bajo copos de nieve, cocaína azul, freaks varios, personajes que aparecen en blanco y negro pero con ciertos toques de color... a lo mejor fue el delirio producido por la fiebre, pero resultó interesante. Creo que si no hubiera sido por las lágrimas que caían de mis ardientes ojos, cual Miguel Strogoff moderno pero bastante menos heroico, habría mirado un rato más.
No me siento nada bien, pero por lo menos voy captando las ventajas de convertirse en una piltrafa humana por unos días. Primero, trabajo menos que los demás, ya que mi natural agilidad mental está notoriamente reducida. Segundo, mi jefe se apiada de mí y me presta su discman. Tercero, nadie se me arrima a comentarme idioteces (debo parecerles un leproso), por lo que cumplo tranquilo con mis tareas mientras escucho música en el discman de mi jefe. Cuarto, mi jefe me presta sus cds. Y last but not least, mi jefe me autoriza a irme al hotel un rato antes, aunque sospecho que es porque él también quiere escuchar su discman mientras trabaja. Igual, más allá de estas pequeñeces, me siento muy mal. Ni siquiera tengo voluntad como para terminar el libro que me traje, "Suave es la noche", de Scott Fitzgerald. Apenas lo abro, me arden los ojos, cual Miguel Strogoff...
Y como no puedo leer, escucho música. Nunca me gustó mucho Jon Spencer pero el "Acme Plus" me parece buenísimo. Lo escuché hace poco en San Francisco, Piriápolis, con el Coco, Pedro, Orlando y Nico y quedé absolutamente subyugado, impresionado, atrapado. Incluso, envalentonado, les pedí que se callaran la puta boca, que no me dejaban escuchar nada. Obviamente, no lo hicieron, pero no por desobedientes, sino sencillamente porque no podían. Es comprensible. Ese disco es la banda sonora ideal para un mitin de Black Panthers. Do you wanna get heavy????
También me traje algunas de las canciones que el Nico Barcia grabó y está aún grabando. Baladas, delirios psicodélicos, punk rock... por lo menos una canción reúne a los Chicos Eléctricos, y en otras participan Motosierra (sin el cantante), Marcelo, Gustavo y Pedro de los Buenos Muchachos, y más gente. No está terminado, aunque falta poco. Uno de los acontecimientos del año, junto a la publicación de "Happy Easter", de Dante Inferno. Gran disco que aún no pude escuchar con la atención que merece ya que mi jefe me lo birló, aprovechándose de mis disminuídos reflejos. Lo escucharé en Montevideo, el fin de semana.
Más por mi condición de amigo que por otra cosa, he recibido de Cadáveres Ilustres un coqueto cd single de dos canciones, autoeditado con fines promocionales y como adelanto de su nuevo disco. Power pop de guitarras afiladas y potente sonido, las dos canciones tienen un punto pegadizo que podría augurar cierto reconocimiento por parte de algunos sectores del público.
Basta por acá. Ya me saqué las ganas de escribir.
No me siento nada bien, pero por lo menos voy captando las ventajas de convertirse en una piltrafa humana por unos días. Primero, trabajo menos que los demás, ya que mi natural agilidad mental está notoriamente reducida. Segundo, mi jefe se apiada de mí y me presta su discman. Tercero, nadie se me arrima a comentarme idioteces (debo parecerles un leproso), por lo que cumplo tranquilo con mis tareas mientras escucho música en el discman de mi jefe. Cuarto, mi jefe me presta sus cds. Y last but not least, mi jefe me autoriza a irme al hotel un rato antes, aunque sospecho que es porque él también quiere escuchar su discman mientras trabaja. Igual, más allá de estas pequeñeces, me siento muy mal. Ni siquiera tengo voluntad como para terminar el libro que me traje, "Suave es la noche", de Scott Fitzgerald. Apenas lo abro, me arden los ojos, cual Miguel Strogoff...
Y como no puedo leer, escucho música. Nunca me gustó mucho Jon Spencer pero el "Acme Plus" me parece buenísimo. Lo escuché hace poco en San Francisco, Piriápolis, con el Coco, Pedro, Orlando y Nico y quedé absolutamente subyugado, impresionado, atrapado. Incluso, envalentonado, les pedí que se callaran la puta boca, que no me dejaban escuchar nada. Obviamente, no lo hicieron, pero no por desobedientes, sino sencillamente porque no podían. Es comprensible. Ese disco es la banda sonora ideal para un mitin de Black Panthers. Do you wanna get heavy????
También me traje algunas de las canciones que el Nico Barcia grabó y está aún grabando. Baladas, delirios psicodélicos, punk rock... por lo menos una canción reúne a los Chicos Eléctricos, y en otras participan Motosierra (sin el cantante), Marcelo, Gustavo y Pedro de los Buenos Muchachos, y más gente. No está terminado, aunque falta poco. Uno de los acontecimientos del año, junto a la publicación de "Happy Easter", de Dante Inferno. Gran disco que aún no pude escuchar con la atención que merece ya que mi jefe me lo birló, aprovechándose de mis disminuídos reflejos. Lo escucharé en Montevideo, el fin de semana.
Más por mi condición de amigo que por otra cosa, he recibido de Cadáveres Ilustres un coqueto cd single de dos canciones, autoeditado con fines promocionales y como adelanto de su nuevo disco. Power pop de guitarras afiladas y potente sonido, las dos canciones tienen un punto pegadizo que podría augurar cierto reconocimiento por parte de algunos sectores del público.
Basta por acá. Ya me saqué las ganas de escribir.










